
Un juego de tablero manifiesta
la pericia del rival, la manera
en que este lleva a cabo su estrategia.
Esperar a que llegue el turno, aguardar
en la casilla, la cruel embestida
del extraño, o el indulto de quien quiere
–tal como nosotros- proseguir vivo
en el duelo. Delegar en los dados
el dolor de comerse entre ellos, saber
que partían al inicio, en igualdad
de posiciones.
Doblar la apuesta implica
el reto de bailar el vals de bodas
sobre el filo de un barranco.
5 comentarios:
Nos alegra que sigas escribiendo y ensenandonoslo, se disfruta de lo tuyo.
besos de tus tíos.
Demencialmente precioso, duele de tan sincero, de tan real. Vivir es lo más peligroso que tiene la vida, como ya dijo alguno por ahí. Juégatela... y si pierdes... habrás vivido dos veces!
Un Besazo, preciosa!
Eh! Me gusta! No te conocía en modo verso!
Me encaaaanta éste!
Y ya toca que publiques, que vengo a darle de comer a los peces y siempre me llevo la desilusión! Echo de menos tus medidas palabras, casi tanto como las improvisadas.
Si tú bailas, yo bailo*
Me encanta descubrir cosas que escribis
me llena de pensamientos el corazon
segui publicando princesita
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