
Desde Ícaro Incombustible... http://revistadearte.blogspot.com/
Habito en una pesadilla. Me persiguen, insaciables, los lobos.
Si abriera si quiera un segundo mis ojos, ellos desaparecerían, aunque desde este instante he decidido mantenerlos cerrados. A veces, en el período sempiterno que el acosamiento dura –un descuido sería fatal por mi parte-, creo sentir su aliento acechando en mi nuca, los contornos de sus prolongadas sombras, ciertos quejidos, algún aullido a destiempo, un crujir como de hojas secas,
el sol del atardecer tiñendo de rojo los arrozales, abastecidos, disgregadores, hasta que la noche se cierne
y la oscuridad instaura sus propias normas.
En...